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viernes, 16 de noviembre de 2007

Recetas de cocina: Solomillo al roquefort

De cuando en cuando, nuestros paladares, más que nuestros bolsillos, nos piden que gastemos algo de dinero en satisfacerlos.

Si no es con frivolidad, yo soy el primero que disfruta de platos en los que, aunque me algo gaste más, la materia prima sea de calidad.

Por su puesto, no se puede comer solomillo todos los días, pero darnos pequeños caprichos, hace que la vida merezca la pena. Estoy seguro que comer bien y disfrutar con la comida, es una de esas cosas que nos hacen más felices.

  • 4 solomillos de 200 gramos
  • 50 gramos de foie-gras
  • 50 gramos de queso roquefort
  • 400 centilitros de nata liquida
  • 1/2 vaso de cava brut nature
  • 1 cucharada sopera de cebollino picado

Pasaremos por la plancha los solomillos, dejándolos un pelín crudos para nuestro gusto, ya que se terminarán de hacerse en la salsa.

Los solomillos deben salarse cuando les demos la vuelta para que no pierdan agua y se nos queden resecos.

En una sartén honda, pondremos el cava (un Codorniu o Freisenet, nos valdrá) con los solomillos, dejando reducir el caldo un par de minutos.

Retiraremos la carne y en el jugo resultante, pondremos la nata, el foie-gras y el queso roquefort, removiendo, para que todos los ingredientes amalgamen y formen la salsa, que debe tomar un color beige claro, que oscurecerá un poco al agregarle la carne.

Terminaremos el plato, cocinando los solomillos en la salsa, hasta que esta espese.

Salpicaremos con el cebollino y serviremos bien caliente.

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viernes, 28 de septiembre de 2007

Recetas: zanahorias babies al brandy

La verdad es que esta receta no es un plato completo, más bien es una guarnición que podemos utilizar para muchos segundos platos.

Hace ya algunos días, preparamos una receta de escalopines a los que les va de maravilla esta guarnición, que pese a su sencillez nos puede aportar un toque semi-dulce a gran cantidad de platos.

Aunque en la mayoría de los hogares nos conformamos con las típicas patatas fritas o en puré, las guarniciones podrían ocupar un extenso terreno dentro de la cocina, pues a todos nos gusta paladear varios sabores, de tal forma que siguiendo al plato esta el acompañante.

Un acompañante, que si es compatible con el acompañado, nos hará disfrutar mucho más que a solas. Sigo hablando de la guarnición. ;-)

Esta receta proviene de la vecina Francia, y aunque esta es una variación, podríamos decir, que es un plato de la cocina francesa de toda la vida.

Los ingredientes son los siguientes:

  • 1/2 kilogramo de zanahorias babies
  • 1/2 vaso de brandy
  • 2 cucharadas soperas de salsa de soja dark
  • 2 cucharadas soperas de mantequilla
Las zanahorias babies son zanahorias a las que no se ha dejado crecer, pero si no las encontramos podemos utilizar las de tamaño estándar cortadas en rodajas.


Pelaremos las zanahorias, pero no le quitaremos los brotes superiores, para que el verde de los brotes contraste con en naranja de las zanahorias. A veces las babies vienen muy limpias y no merece la pena pelarlas, en ese caso prescindiremos de lo dicho anteriormente y solo las lavaremos.

Preparemos una cacerola con agua y la salsa de soja, pero con un litro de agua bastará, pues si usamos más agua, necesitaremos también más salsa de soja. Añadirle salsa de soja al agua potenciará el sabor de las zanahorias sin salarlas.


Blanquearemos las zanahorias en agua hirviendo con la salsa de soja, alrededor de 5 minutos, hasta que su color aumente en brillo. Este proceso me encanta, porque una de las cosas más impresionantes de la cocina son los colores que podemos obtener.
Enfriaremos la verdura con agua con hielos.

En una sartén fundiremos la mantequilla y la mantendremos en el fuego hasta que oscurezca. Este el momento de echar las zanahorias, que saltearemos ligeramente, durante unos minutillos, antes de añadirle el brandy.

En cuanto la sartén coja calor y las babies hayan admitido la grasa, rociaremos las zanahorias con el brandy, y las apartaremos del fuego para flambearlas. ¡Con mucho cuidado! Acercaremos una llama al vapor encima de la sartén, preferiblemente con un palillo o similar.
Serviremos cuando se apague el fuego, pero sin dejar que se evapore el caldo.


A mi, no me gusta ponerle sal, pero si no nos gusta de esta manera solo hay que añadírsela al agua de la cocción. Mejor si la probamos, porque con la sal y la salsa de soja, es probable que nos pasemos.

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  • Escalopines al limón.

martes, 18 de septiembre de 2007

Recetas de cocina: Salmón en salsa de mantequilla al Eneldo

Ya se que el nombre del plato de hoy pueda echar para atrás a todos aquellos preocupados por la línea, ya que el salmón tiene un alto contenido graso y la mantequilla no digamos.

Realmente es una receta altamente calórica, pero las calorías que consumimos deben ser equilibradas, no nulas. No es nada malo disfrutar de vez en cuando de nuestros paladares, y si acompañamos esas comidas, mas calóricas, con otras que lo sean menos, estaremos comiendo equilibrado que es lo adecuado.

Esta receta os va a gustar y acompañada con una ensalada resulta una comida o cena equilibrada.

  • 4 raciones de Salmón (rodajas o filetes)

  • 2 ó 3 Chalotas medianas (una vez cortada, como una taza mediana de café)

  • 250 gramos de mantequilla

  • 4 cucharadas soperas de vinagre de manzana

  • 3 cucharadas soperas de azúcar

  • 1 cucharada sopera de aceitunas negras picadas muy finas

  • Eneldo, pimienta blanca, sal

Pochamos la chalota con una cucharada de mantequilla a fuego lento y a media cocción le añadiremos el azúcar y el vinagre, hasta que quede transparente y evapore el líquido.

Cortaremos la mantequilla en taquitos y se la añadiremos al fondo anterior con mucho cuidado de que no oscurezca a fuego muy bajo y sin dejar de remover hasta que la mantequilla se derrita, pero sin llegar a dejarla totalmente liquida (la textura es de gel). Le pondremos entonces una buena cantidad de Eneldo, una cucharada sopera esta bien.

Reservamos la salsa en un sitio templado, para que no endurezca demasiado.

Después de salpimentar el Salmón, lo untaremos con un poco de mantequilla lo meteremos al horno unos 5 ó 10 minutos a 200ºC, dependiendo del tamaño del pescado.

Colocaremos el Salmón en el plato, lo cubriremos con la salsa, mientras este todavía caliente y podemos terminar de decorar con las aceitunas negras picadas, haciendo un dibujo, una línea, o lo que más os guste.

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